Cerebro flexible para superar un ictus

Un ictus, obiopsia líquida para detectar mutaciones en tumores accidente vascular cerebral, es una trombosis o un infarto que lesiona determinadas zonas del cerebro y suele dejar secuelas como la parálisis de una extremidad o dificultad para hablar. Esto se debe a que las regiones cerebrales dañadas eran las responsables de ejecutar las órdenes para mover los músculos utilizados en esos movimientos. Si otra parte del cerebro pudiese “aprender” a ejecutar esas mismas órdenes, los enfermos se podrían recuperar de la parálisis, pero hasta ahora no parecía que esto fuese posible. Un estudio reciente realizado con ratones de laboratorio demuestra cómo podríamos lograrlo.

Científicos de la Universidad Johns Hopkins, en Estados Unidos, publican en la revista de neurociencia llamada Stroke un trabajo en el que han probado nuevas formas de acelerar la recuperación de los problemas de movilidad asociados con un ictus. Para ello, entrenaron ratones hambrientos hasta que consiguieran obtener bolitas de comida haciendo una combinación de movimientos de alta precisión: en una semana los animales desarrollaban una gran habilidad. Después, los investigadores provocaron pequeños infartos de determinadas regiones cerebrales, con la consiguiente pérdida de movilidad en los ratones. Aún así, a los dos días volvieron a comenzar con el mismo entrenamiento, y una semana después los animales habían recuperado casi totalmente la precisión de los movimientos para obtener comida.

Lo más sorprendente vino cuando los investigadores analizaron los cerebros de los animales para ver qué había sucedido. Como era de esperar, las regiones que controlan esos movimientos (que habían resultado dañadas por el infarto) estaban totalmente destruidas. En cambio, el cerebro se había “reconectado” de modo que una región vecina (que habitualmente no participa en esos movimientos) había pasado a encargarse de ejecutar las órdenes. Para demostrar que esto realmente era así, los científicos vieron que si lesionaban esta otra región los animales volvían a perder la movilidad.

Hoy en día, muchos pacientes sobreviven a un ictus pero hasta un 60% de ellos quedan con déficits motores que suponen un carga considerable. Este descubrimiento pone de manifiesto la importancia de comenzar cuanto antes ejercicios para la recuperación de la movilidad. Al fin y al cabo, parece que el cerebro se puede reconectar con asombrosa facilidad si sabemos estimularlo adecuadamente.

Anuncios

One Comment

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s