Mapa del cableado cerebral

conectoma cerebralPara proyectos científicos ambiciosos, piensa en cualquiera de los que actualmente tienen que ver con el cerebro. La iniciativa BRAIN, por ejemplo, pretende registrar la actividad eléctrica de cada una de las 100.000 millones de neuronas del cerebro humano. Y el Proyecto Connectoma pretende, nada menos, que elaborar un mapa con los aproximadamente 1.000 billones (millones de millones) de conexiones que unen todas esas células nerviosas. Tarea nada fácil, claro, pero ahora tenemos un primer adelanto de lo que podría llegar a revelar, gracias a una investigación realizada por científicos de la Universidad de Southern California que participan en este proyecto.

Como publican en la revista Frontiers in Human Neuroscience, los investigadores han analizado imágenes cerebrales de alta resolución de más de 100 voluntarios sanos, estableciendo un primer armazón con las conexiones que unen las principales regiones del cerebro. La idea es que las neuronas de la corteza cerebral, eso que se denomina sustancia gris, están unidas por fibras nerviosas que vienen a ser los “cables”. Este cableado se denomina sustancia blanca, porque esas fibras están recubiertas de una sustancia que le da ese color. Estudiando qué fibras conectan unas regiones con otras, se puede construir una gran red compuesta por nodos (las distintas regiones de la sustancia gris) y las conexiones entre los mismos (las fibras de la sustancia blanca). 

Aunque se trata de una primera red cuya resolución todavía puede mejorarse mucho, los científicos pueden extraer de la misma gran cantidad de información muy valiosa. Por ejemplo, llevaron a cabo simulaciones para ver cómo se afecta la red cuando eliminamos un nodo o unas conexiones concretas.  Esto sería algo análogo a lo que sucede tras una lesión cerebral por un traumatismo o un ictus. Curiosamente, los investigadores observaron que algunas conexiones de la sustancia blanca son de gran importancia, porque mantienen interconectadas regiones vitales de la corteza cerebral. Esto podría explicar por qué a veces una pequeña lesión de la sustancia blanca tienen repercusiones más graves que lesiones en regiones de la corteza cerebral, y es más difícil recuperarse de ellas.

Como digo, se trata de un aperitivo porque está claro que este trabajazo va a llevar bastante tiempo. De hecho, da un poco de vértigo pensar en la ingente cantidad de cosas que vamos a saber sobre el cerebro en los próximos años. Será bonito estar aquí contándolo.

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