A jugar…

Esta noticia es un desafío, porque el tema no resulta nada fácil de explicar. Pero el asunto me parece tan ingenioso que no me resisto. Bueno, allá va. Las proteínas son vitales, porque cumplen todas las funciones necesarias para el funcionamiento de un ser vivo, y son unas estructuras similares a un collar de perlas formado por bolas de distintos colores. Lo que hace única a cada proteína, por tanto, es el número total de unidades y sus respectivos colores, pero no sólo eso. Las proteínas están plegadas y adoptan una estructura en tres dimensiones que es igualmente importante para su correcto funcionamiento. Para una explicación más visual, aquí os dejo un breve video.

Podría pensarse que si se conoce el número y el orden de las bolas se puede deducir la forma en que se va a plegar esa proteína, pero nada más lejos de la realidad. Los científicos que se dedican a esto saben que no es una tarea nada fácil, y a veces se topan con proteínas especialmente rebeldes. Esto ha llevado a unos investigadores americanos y polacos a tomar una medida poco ortodoxa, pero no por ello menos ingeniosa: acudir a los aficionados a los juegos informáticos.

Básicamente, los científicos pidieron voluntarios para participar en un juego on-line llamado Foldit (Pliégala), en el que a los jugadores se les da una proteína y compiten entre ellos variando la estructura hasta ver quién consigue la puntuación más alta. No hace falta saber nada de ciencia ni de bioquímica, sólo querer jugar. Por increíble que parezca, los internautas consiguieron mejorar los modelos existentes para algunos plegamientos, pero no sólo eso. Sus modelos ayudaron a resolver la estructura de una proteína del virus que causa el SIDA en monos, estructura que los científicos llevaban años intentando descifrar. Bonito ejemplo de trabajo en equipo…