Pastores de células

Los bioingenieros siguen añadiendo nuevas formas de creatividad a la investigación biomédica. No cabe duda que en el futuro nos ayudaremos de muchos artilugios de todo tipo para caminar, calcular, controlar objetos con el pensamiento… y de algunos de estos avances ya me he hecho eco en estas páginas. A un nivel más de laboratorio, los nuevos materiales están ya contribuyendo a la creación de estructuras celulares en tres dimensiones, requisito necesario “fabricar” órganos artificiales. Pero a veces no resulta fácil llevar las células que están creciendo en un frasco hacia los puntos donde quieres que se depositen. Según bioingenieros de la Universidad de California en Berkeley, basta con un poco de electricidad. Mira el video:

Eso que se mueve son células epiteliales, como las de la piel, que están creciendo en el laboratorio en una sola capa. Al aplicarles corrientes de 5 voltios por centímetro, las células se mueven por el campo eléctrico en una dirección concreta. Como si de un rebaño de ovejas se tratara, sincronizan su migración en función de los cambios de corriente que van operando los investigadores. La “galvanotaxis” (que así se denomina el proceso) se había demostrado para células aisladas, pero esta investigación publicada en la revista Nature Materials es la primera que lo demuestra en grandes grupos de células.

Como decía, esta nueva técnica puede convertirse en una herramienta extremadamente útil para la ingeniería de tejidos. Pero además podría tener algunas aplicaciones más in vivo, que se dice. Por ejemplo, los autores del estudio ya están viendo la posibilidad de utilizar corrientes eléctricas para acelerar la curación de heridas, proceso en el que es muy importante la migración de distintos tipos de células a la zona lesionada. La imaginación al poder, que dirían en los sesenta…

La mano artificial

Mano artificialHace unos días tuiteé esta noticia con gran emoción, y la verdad es que me dio un poco de pena que no tuviese más repercusión. Lo único que tienes que hacer es ver este video y ya está, el resto no necesita muchas palabras. En cualquier caso, te lo explico.

Un hombre danés que había perdido una mano es el primero en el mundo al que se implanta una prótesis que no sólo se mueve, sino que también “siente”. Como dice el interesado en unas declaraciones, al tomar un objeto en su mano artificial podía saber si se trataba de un objeto redondo, o duro o más blando. El hito lo han conseguido bioingenieros italianos, suizos y daneses, que desarrollaron una prótesis llena de sensores y la conectaron a los nervios del brazo del amputado. Tal y como describen en un artículo publicado en la revista Science Translational Medicine, los científicos midieron la tensión de los “tendones” artificiales de la prótesis, y convirtieron esa señal en impulsos eléctricos que pudiesen ser correctamente interpretados por el cerebro del paciente. Después conectaron unos electrodos que llevaban esos impulsos directamente hasta los nervios del brazo, y de ahí al cerebro. Era bastante dudoso que esto llegase a funcionar, porque esos nervios habían estado más de nueve años sin trabajar; de ahí la agradable sorpresa de los investigadores cuando vieron cómo el paciente era capaz de reconocer la forma y la dureza de los objetos con los ojos tapados.

Lógicamente, esto no es todavía como la mano biónica que implantan a Luke Skywalker después de su primer duelo con Darth Vader, pero sin duda es un primer paso en esa dirección. Habrá que miniaturizar toda la electrónica, dotar a la prótesis de sensores que indiquen la posición de los dedos y su movimiento, mejorar la conexión eléctrica con los nervios del brazo, y probablemente muchas otras cosas que se me escapan. Pero ahora que el primer paso está dado, seguro que los siguientes no se harán esperar.