Respiremos sin usar los pulmones

A quién no le han preguntado de niño “Si fuera posible, qué preferirías: ¿volar sin alas o respirar debajo del agua?”. Una lástima que siempre nos quedásemos soñando ante esa idea. Pues bien, parece ser que la segunda opción no es algo tan disparatado.

No de forma mágica, sino inyectando unas micropartículas en la sangre, es exactamente lo que John Kheir y su equipo de investigación han conseguido en un experimento con conejos, noticia recién publicada en la revista Science Translational Medicine. Los animales fueron sumergidos en el agua después de ser tratados con unas cápsulas microscópicas rellenas de oxígeno, las cuales son capaces de proveer de este mismo elemento a los glóbulos rojos de la sangre. De esta manera, los conejos no necesitaban salir a la superficie a tomar aire, y fueron capaces de sobrevivir bajo el agua 15 largos minutos.

No es la primera vez que en la comunidad científica se intenta conseguir un suministro de oxígeno independiente de pulmones, pero hasta la fecha los resultados no habían sido muy prometedores para su uso en humanos. La inyección directa de pequeños volúmenes de aire en la sangre puede provocar tapones gaseosos en los vasos sanguíneos, causando una embolia. La inyección de oxígeno líquido, por su parte, implica unas temperaturas demasiado bajas para el cuerpo del hombre.

Así pues, esta técnica ha supuesto una auténtica revolución para el área biomédica, ya que puede ser empleada en situaciones de emergencia en las que al paciente se le haya bloqueado la traquea y no pueda respirar. Hay un límite, por supuesto, y es que las microcápsulas no se renuevan una vez inyectadas. Es por esta razón que la duración máxima a la que se podría llegar es a los 30 minutos, según el Dr. Kheir. Además, no supone ningún riesgo para el paciente, y su coste no es caro. Sin duda, una ganga para los aficionados al submarinismo y un original regalo de navidades.

Por Mikel Aizcorbe para a100ciacierta.

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