Despertando ovarios dormidos

epigenética sustancias tóxicasLas mujeres ya nacen con todos los óvulos que van a utilizar durante su vida, alojados en los ovarios. Inicialmente estos óvulos están inmaduros, de modo que cada mes (a partir de la pubertad) alguno de ellos completa su proceso de maduración y sale del ovario. En torno a los 50 años de edad los ovarios empiezan a agotarse, en ese fenómeno conocido como menopausia, y cesa la maduración de los óvulos que pudiesen quedar en el ovario. Pero en aproximadamente una de cada cien mujeres el agotamiento de los ovarios se produce mucho antes de lo normal, por diferentes motivos. Estas mujeres experimentan la menopausia en torno a los 30-40 años, lo cual conduce a infertilidad. Científicos japoneses han estudiado las causas de esto en ratones de laboratorio y han aplicado sus conocimientos para conseguir “despertar” alguno de estos ovarios dormidos en mujeres que padecían menopausia precoz.

En un artículo científico publicado en la revista PNAS, los autores describen todo el proceso. Inicialmente estudiaron qué sucedía en ratones de laboratorio, y encontraron un mecanismo que frena el desarrollo de los ovarios. Curiosamente, al extraer el ovario y fragmentarlo en pequeños trozos, dicho “freno” deja de actuar. Además, detectaron otra vía celular que estimula la maduración de los óvulos, de modo que al combinar la fragmentación del ovario con la estimulación de esta vía consiguieron aumentar significativamente el número de óvulos producidos. Para comprobar si esto también sucede en humanos, seleccionaron 27 mujeres con menopausia precoz que acudieron a tratamiento por infertilidad y extrajeron sus ovarios. Comprobaron que en 13 casos todavía había óvulos viables, pero su maduración estaba bloqueada. Por tanto, obtuvieron pequeños trozos de estos ovarios y los cultivaron durante dos días en el laboratorio junto con moléculas que estimulan la maduración. A continuación trasplantaron estos fragmentos a las mismas mujeres de las que habían extraído los ovarios. Después de varias semanas, detectaron la presencia de óvulos madurando en ocho mujeres y pudieron realizar fertilización in vitro en cinco casos. A día de hoy, ha nacido un niño sano y otro está en camino.

Evidentemente, se trata de un estudio muy preliminar que no se puede aplicar todavía en la clínica. Además, tampoco está claro que vaya a ser útil en otras formas de infertilidad o para “retrasar” la menopausia normal, porque no todos los ovarios tendrán óvulos disponibles para madurar. En cualquier caso, lo interesante es que descubre algunas causas del fallo precoz de los ovarios y -sobre todo- cómo se puede combatir.