Genes nuevos para un cerebro único

que nos hace humanosUno de mis últimos posts venía a decir que cada vez estamos más cerca de explicar cuáles fueron los cambios genéticos que nos llevaron a tener un cerebro tan desarrollado en comparación con el resto de los animales. Se trata de una de las preguntas más importantes que intenta responder la Biología moderna: ¿qué nos hace humanos? La respuesta es clara: un cerebro extraordinariamente complejo que permite la autoconciencia reflexiva, la toma de decisiones, las famosas “qualia”… en fin, todo eso que consideramos como específicamente humano. La cuestión, entonces, es qué cambios biológicos (y especialmente genéticos) han permitido que nuestro cerebro sea así: ¿hay en nuestro genoma alguna peculiaridad que pueda explicar la increíble complejidad del cerebro humano? En el post decía que sí, que nuestro genoma explica nuestro cerebro “más o menos”. En realidad, cada vez más que menos…

Hace unos meses, la prestigiosa revista Cell publicaba dos artículos en los que se hacía un descubrimiento sorprendente: unos 30 genes que están en una sola copia en primates pero que se han duplicado en nuestro genoma. La mayoría de ellos interviene en la formación del cerebro, y uno de ellos en concreto (llamado SRGAP2) se duplicó dos veces en el genoma humano, la última de ella hace algo más de dos millones de años. Al manipular este gen en ratones, los científicos comprobaron que afecta la migración de las neuronas durante el desarrollo del cerebro y determina el número de conexiones que establecen.

Así que ya tenemos buenos candidatos para explicar qué pudo hacer que nuestro cerebro experimentase una “repentina” aceleración en su evolución. Pero lo mejor está por llegar. Hace unas semanas, un equipo de científicos escoceses, chinos y alemanes publicó en la revista científica Nature Communications otro sorprendente ejemplo de innovación genética único de nuestro genoma. El protagonista, en este caso, es un gen pequeño pero matón: un micro-ARN que es capaz de regular el funcionamiento de muchos otros genes. Lo increíble es que este nuevo gen apareció hace más de un millón y menos de seis millones de años, a partir de una secuencia de ADN “basura”. Y apareció sólo en el genoma humano, porque los investigadores analizaron los genomas de once especies que incluían el chimpancé, gorila, orangután y macaco y no encontraron rastro de él. Y ¿sabéis qué? El gen está activo en dos áreas cerebrales (humanas, claro) que tienen que ver con el lenguaje y con la capacidad de tomar decisiones. Entre los numerosos genes que regula, se encuentran algunos que tienen que ver con los neurotransmisores que hacen posible la comunicación entre neuronas…

En fin, no está mal terminar el 2012 con un descubrimiento que bien podría ser el “avance científico del año”. Ya veremos. Lo que está claro es que nunca hasta ahora habíamos visto el “nacimiento” de un gen de forma tan rápida, en un momento crucial en el que nuestra especie estaba experimentando los cambios que llegarían a hacerla única.

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3 Comments

    1. Hola! Fue el pionero, como tuve ocasión de comentar “en tiempo real” aqui, aquí y aquí.

      De todas formas, hay una diferencia importante. FOXP2 lo tienen los primates, los ratones y muchos más. El miR-941 es una “invención” del genoma humano. Ahí la gracia.

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