El gusano que no engorda

gusanos que no engordanQue el cerebro tiene que ver con la obesidad no es ningún secreto: desde hace años se conocen los circuitos cerebrales que controlan el apetito. En buena medida, estos circuitos fueron descubiertos gracias a un gusano (como el de la figura de la izquierda) cuyas células nerviosas se pueden analizar con facilidad. Precisamente estudiando estos gusanos, unos investigadores descubrieron hace cinco años que es posible adelgazar sin dejar de comer. O sea, vieron que algunas señales cerebrales “adelgazan” de modo directo, no simplemente disminuyendo el apetito y la cantidad de comida ingerida. Tras varios años estudiando el tema, acaban de publicar en la revista Cell Metabolism los detalles de este proceso.

Partiendo de la idea de que el cerebro tiene circuitos independientes para regular la ingesta de comida por un lado, y el adelgazamiento (la pérdida de grasa) por otro, los investigadores llevaron a cabo varios experimentos bloqueando la acción de diversos genes para ver qué moléculas están implicadas en cada uno de estos procesos. Así pudieron comprobar que es muy importante un neurotransmisor llamado serotonina, que ya antes se había asociado con la regulación de la ingesta. Pero además descubrieron que esta molécula actúa junto con otra llamada octopamina, que viene a ser la versión del gusano de nuestra adrenalina. De hecho, encontraron en el cerebro de estos animales unas neuronas que reciben señales del sistema circulatorio y envían una señal bioquímica (todavía por descubrir) que llega al intestino y aumenta la degradación de las grasas.

El tema tiene interés para conocer mejor la obesidad humana y así poder diseñar nuevas estrategias para combatirla. Aunque somos algo más complicados que los gusanos, compartimos con ellos todas las moléculas implicadas en estos circuitos (en su versión humana, claro). Además, también se había observado que algunos tratamientos que emplean adrenalina junto con serotonina funcionan mejor para combatir la obesidad, aunque tienen efectos secundarios. Por eso es fundamental conocer más a fondo estos procesos. En concreto, habrá que dar con la identidad de esa misteriosa señal que va desde las neuronas al intestino y favorece la pérdida de grasa. Esto realmente podría cambiar el panorama de la actual epidemia de obesidad que afecta al mundo “desarrollado”.

Anuncios

3 Comments

  1. Promesas y mas promesas…

    Al final del día, no hay nada que supere buenos hábitos alimenticios, ejercicio y fuerza de voluntad cuando se trata de la obesidad y las enfermedades derivadas de ella. Pero claro, eso no genera la pasta que una milagrosa pastilla pudiera generar…

    Me gusta

    Responder

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s