Células madre y corazones artificiales, la historia sigue

células madre e infartoPara terminar agosto y dar por finalizadas las vacaciones, os traigo un pequeño resumen de varios artículos publicados estas semanas sobre células madre, especialmente teniendo a la vista la regeneración de lesiones cardiacas. Por ejemplo, el año pasado investigadores de California habían logrado reprogramar células de la piel de ratones para convertirlas en células del corazón. Un año después, publican un artículo en la revista Stem Cell Reports en el que demuestran que lo mismo puede hacerse con células humanas. En el caso de los ratones, bastaba la combinación de tres genes para hacer que los fibroblastos se convirtiesen directamente en precursores de las células del músculo cardiaco. En el caso de los humanos, como suele suceder, la cosa no fue tan sencilla y tuvieron que buscar cientos de combinaciones hasta dar con otros cuatro genes que -junto con los tres ya descritos- transforman prácticamente el 100% de los fibroblastos humanos tratados con la mezcla. De ellos, un porcentaje significativo son capaces de transmitir impulsos eléctricos.

Mientras tanto, o en caso de que esta tecnología falle, habrá que seguir recurriendo a los trasplantes. Pero esto también podría experimentar un cambio radical, gracias a los hallazgos de científicos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Pittsburgh publicados en la revista Nature Communications. Por increíble que parezca, estos investigadores han “des-celularizado” un corazón de ratón (o sea, le han quitado todas las células dejando sólo el armazón fibroso que sostiene la estructura) y lo han “repoblado” con células madre cardiacas procedentes de la piel de humanos. De algún modo, la matriz fibrosa guió la especialización de esas células madre, de modo que un mes después los corazones estaban latiendo otra vez a un ritmo de 40 a 50 latidos por minuto. Todavía hay que refinar bastante la técnica para que se pueda utilizar como fuente de corazones artificiales, pero mientras tanto podría servir para fabricar “parches” que ayuden a pacientes que han sufrido un infarto grave.

Para todo esto, lógicamente, es importante mejorar las técnicas que permiten obtener células madre a partir de células normales de una persona adulta. Los métodos existentes, basados en la tecnología desarrollada por el reciente premio Nobel Yamanaka, son todavía insuficientes para la aplicación clínica, pero esto también podría cambiar a juzgar por lo que acaban de publicar investigadores chinos en la revista Science. Estos científicos han logrado sustituir los genes del “cocktail Yamanaka” por fármacos. De esto modo, con un cocktail puramente químico, reprogramaron células de la piel y las convirtieron en células madre mucho más parecidas a las del embrión que las obtenidas por los métodos precedentes. Y además, con muy buena eficacia: más o menos una de cada 500 células se reprogramó correctamente. No hace falta decir que esto puede significar un empuje definitivo para el desarrollo de la medicina regenerativa en los próximos años.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s