Y jóvenes de corazón…

células madre e infartoSigo con el tema del envejecimiento, tan popular después del último post, y rescato también una antigua noticia comentada aquí. Probablemente mis lectores no tengan ni idea de lo que es la parabiosis, pero yo se lo explico en seis segundos. Básicamente, se trata de conectar la circulación sanguínea de dos animales, de manera que ambos comparten la misma sangre (me han sobrado dos segundos, vamos mejorando). Hace poco más de un año traía a estas páginas un experimento de parabiosis en el que se conectaba un ratón joven con uno ya ancianillo, y se veía que la sangre joven había rejuvenecido el cerebro del animal añoso. Ahora, investigadores de la Universidad de Harvard han hecho algo similar para identificar moléculas encargadas de mantener el corazón en estado “joven”.

Según publican en la revista Cell, los investigadores conectaron la circulación de ratones jóvenes con otros adultos que tenían una forma de insuficiencia carcíaca debida al mal funcionamiento de las células musculares de la pared del corazón. La conexión hizo que los problemas cardiacos de los ratones viejos mejorasen, lo cual llevó a los científicos a emprender una búsqueda sistemática de posibles moléculas rejuvenecedoras de corazones. Finalmente, lograron dar con una hormona llamada GDF11 que parece ser la responsable de este dramático efecto. De hecho, comprobaron que la cantidad de esta molécula va disminuyendo con la edad. Y lo que es más importante, al inyectar GDF11 a ratones ancianos con problemas cardiacos, los investigadores obervaron una mejoría en sus corazones.

Descubrimientos como éste, y como los que hemos venido comentando aquí en los últimos meses, hacen albergar la esperanza de prolongar mucho las cifras de longevidad. Hace algún tiempo, un colega me abordó por un pasillo de la Facultad al enterarse de que voy diciendo por ahí que la esperanza media de vida a finales del siglo XXI será de unos 300 años. Uno de sus argumentos en contra es que el corazón de una persona de 80 años ha dado unos 3.000 millones de latidos, y no hay órgano que aguante eso multiplicado por cuatro. No le falta razón, si hablásemos del “mismo” corazón. Pero la idea es que a los 150 años de edad (por poner un ejemplo) nuestro corazón tenga una edad biológica “real” de 50, bien porque hayamos reemplazado todas sus células con otras más jóvenes, o bien porque hayamos hecho retroceder su reloj celular. O ambas, que es lo que más probablemente sucederá.

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6 Comments

  1. Y qué pasa com el ratón joven? No se hace viejo?
    Pregunta: Existe algún proyecto donde observen al ser vivo desde la fecundación y durante su desarrollo para determinar los procesos de maduración y/o formación de características?

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    1. Buena pregunta! No, parece que los jóvenes no se hacen viejos, la idea es que los jóvenes producen sustancias que en los viejos se han agotado. Pero bien podría ser que los ratones viejos produzcan sustancias que no estaban en los jóvenes y les afecten, no me sorprendería que si miran con más detalle vean algún cambio.

      Los cambios durante el desarrollo embrionario están muy estudiados, de hecho hay toda una rama de la ciencia que se ocupa de eso. Aunque a nivel de moléculas, genes y proteínas aún hay mucho que aprender, claro.

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      1. Primero disculpas por mi doble comentario ya que como es mi primer intervención no estuve seguro de que se hubiera enviado.
        En cuanto a tu respuesta sobre el proyecto de observación de un ser vivo durante su maduración, me refiero por ejemplo a determinar el momento de la aparición de la conciencia como manifestación de darse cuenta de estar vivo.

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      2. Ah, sobre eso se ocupa la psicología del desarrollo, sobre todo usando el test del espejo y otros similares. El reconocimiento como un “yo” (psicológico) no comienza hasta meses después del nacimiento y se va formando progresivamente, aunque la percepción de ser una entidad biológica distinta del medio (determinada, por ejemplo, al tocar la mejilla y ver que el niño se lleva la mano allí no como un movimiento reflejo, sino porque sabe que es “su” mejilla, la misma que pertenece a su cuerpo) está presente desde el mismo momento de nacer (y probablemente bastante antes). Pero claro, tu pregunta es cuándo “se da cuenta de estar vivo”, lo cual es bastante más complejo (y difícil de medir).

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  2. mais rapidodo que pensavamos vamos ter que encarar a resposta a pergunta: Viver mais para que? e se agora somos bem abastecidos de todos os produtos com 5 milhoes de desempregados (paros) como faremos com vidas de 300 anos? O Saramago já hámuitos anos atras tinha ficcionado este tema, mas agora vai ser a serio.

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