Luces (y sombras) de la enciclopedia del genoma

Un par de días después de la publicación en la revista Nature de una serie de artículos sobre el genoma humano, creo que es un buen momento para dar mi visión personal del tema, a la luz de los comentarios que se han generado estos días y que han causado no poca controversia en la blogosfera, twitter y medios en general.

Los primeros resultados del proyecto ENCODE se publicaron en 2007, hace ahora 5 años, y se referían a una pequeña porción del genoma humano, el 1%. Tras años de esfuerzo de más de cuatrocientos científicos de todo el mundo, esos análisis se han podido extender al resto de la secuencia de nuestro genoma, confirmando los resultados preliminares observados con anterioridad. En este sentido, para los que nos dedicamos a esto de la genética (y venimos explicándola desde hace años) los nuevos datos no aportan demasiadas novedades, aunque sí hay un par de hallazgos realmente novedosos e interesantes. Pero son cuestiones algo técnicas, que no tiene mucho sentido comentar aquí.

Creo que esto ayuda a comprender el malestar que ha generado el anuncio en ciertos sectores científicos. El problema tiene que ver con el modo en que se comunica la ciencia al público, la “necesidad” de montar operaciones publicitarias aparatosas para justificar inversiones millonarias, y los efectos negativos que esto pueda generar. Por ejemplo, no se debería haber dado a entender que hasta ahora los científicos eran unos burros porque creían que la mayor parte del ADN era “basura”, y en cambio ahora (¿se supone que somos más listos?) hemos descubierto que no es así. En el libro de texto de Genética Humana que publiqué en 2007 había una frase que decía “se acabó el mito del ADN basura”, y no me considero ningún visionario; simplemente, era el consenso del momento.  También hay quien ha hecho notar que la incorrecta insistencia en que todo el genoma tiene alguna “función” ha dado aire a creacionistas y defensores del diseño inteligente. O el retraso (a veces de muchos meses) en la publicación de los resultados, para poder hacerlos coincidir en una rueda de prensa típica de las elecciones presidenciales de los Estados Unidos (con las que, curiosamente, ha coincidido).

Todo lo cual no debería restar méritos al increíble logro científico que supone el proyecto ENCODE. Un esfuerzo colectivo realmente importante que permitirá avanzar mucho en el conocimiento de nuestro genoma. Simplemente, se podría haber dado a conocer de otra forma.

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3 Comments

  1. Buenas tardes profesor,
    Precisamente ayer, mientras me tomaba un café con mi prima después de clase, una conversación de la mesa más próxima llamó mi atención. ¿Cómo es posible que esos científicos no supieran que todo lo que tenemos sirve para algo? -comentaba un señor-, ¡si hasta mi suegra sabe eso!. Estoy completamente de acuerdo con usted, la forma en la que se da la información deforma y diluye, la mayoría de las veces, el mensaje.
    Oihana

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  2. A autonomia e diversidade na comunicacao da ciencia tem esta vantagem de nao escrever a Naturea e ninguem mais contraria ou diz diferente. A Espanha (e o Brasil) teem que seguir com o seu modo de comunicar ciencia se possivel nas nossas linguas. Bons cientistas/jornalistas nao nosfalata.

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