Humanos por error

que nos hace humanosDesde la lectura de la secuencia del genoma de humanos y de otros primates, los científicos se afanan en identificar los cambios genéticos responsables de lo que nos hace humanos, como el lenguaje, el arte, el razonamiento discursivo, la capacidad de tomar decisiones en contra de imperativos biológicos, etc. Hace tres años, un equipo liderado por Evan Eichler en Estados Unidos demostró que el genoma del ancestro común a los grandes simios africanos y al hombre sufrió una explosión de errores genéticos debidos a la duplicación de pequeños segmentos en su ADN. Ahora, esos mismos investigadores junto con otros científicos de California, han visto que una de esas duplicaciones tuvo mucho que ver con la formación de nuestro cerebro.

El asunto es fascinante, y viene contado en dos artículos publicados en la revista Cell. Resulta que un gen llamado SRGAP2 se duplicó tres veces en nuestro genoma en los últimos tres millones y medio de años. Tales duplicaciones se originan por un error cuando el genoma se copia, de modo que un fragmento que antes era único pasa a estar repetido en otra localización diferente. La nueva copia puede ir cambiando con el tiempo y así los genes que contiene a menudo adquieren una función distinta a la que tenían originalmente. En el caso concreto de SRGAP2, este gen impide la formación de las conexiones entre neuronas de la corteza cerebral, que es la región implicada en funciones superiores como el lenguaje o el pensamiento consciente. Curiosamente, una de las copias “extra” de este gen tiene justo el efecto contrario: cuando se introduce en ratones, se forman muchas más conexiones entre neuronas y eso aumenta el poder de “computación” del cerebro. ¿Sabéis cuándo apareció esta nueva copia? Hace unos dos millones y medio de años, precisamente cuando se dio la transición entre el Australopitecus y el Homo erectus, el primer Homo de la historia…

Anuncios

3 Comments

  1. Interesante entrada al hilo del importante hallazgo.
    Me pregunto por qué siempre hablamos de “error” y de “azar”; al final estadística en pocas palabras, en toda la película del origen de la vida.
    Con todas las posibilidades de error que han surgido en todas las especies a lo largo de todas las generaciones, ¿Cual es la probabilidad de que suceda este error?, ¿Hay algo más que se nos escapa, existen secuencias más proclives al error, por qué en el Autralopitecus?
    Creo que todavía quedan muchas preguntas…
    Saludos

    Me gusta

    Responder

    1. Gracias por el comentario, Javier, precisamente hablaba el otro día de esto mismo con un físico amigo mío. Lo de “error” lo puse como gancho para el titular, haciendo un juego de palabras con el mecanismo que genera las duplicaciones. Pero no quería decir “humanos por casualidad”, ni mucho menos. Eso, evidentemente, es una cuestión metacientífica; lo bonito, creo yo, es que podamos ir documentando los cambios que hicieron posible la aparición de un animal con autoconciencia reflexiva.

      Me gusta

      Responder

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s